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Cuero de oveja

Cuero de oveja

El cuero de oveja, lo utilizaremos principalmente para forro de bolsos, de zapatos, de botas, de chaquetas,… También para modelar, para repujar por su flexibilidad y por ser un cuero muy poroso. También es un tipo de piel de muy poco grosor.

A esta piel, una vez curtida al vegetal, se le llama badana.

No lo recomiendo para hacer carteras o trabajos más vistosos, ya que repujar o grabar este cuero no es una tarea fácil. El cuero de oveja es una piel especializada.

Las características físicas que tiene este material son la alta elasticidad, si grosor (no muy grande), la suavidad de textura al tacto y la escasez de brillo.

Las ovejas, entre otras cosas, se han utilizado para cortar la hierba y abonar el suelo. Su carne es apetecida y aprovechada en el consumo interno, fuera del círculo industrial. La lana es usada también con diversos fines. Hilada en ruecas, rescatadas en la cultura campesina, para después ser usada por jóvenes en telares artesanales, de cuyas manos salen bufandas o gorros.

En este caso queremos rescatar y compartir el curtido artesanal del cuero, olvidado en la urbe, donde predomina la curtiembre industrial y química.

Los pasos a seguir para curtir piel de oveja y convertirla en cuero de oveja son los siguientes.

  1. Primer paso: se remoja y lava la pieza de piel con agua y algún detergente o jabón común, de preferencia biodegradable, que haga soluble la grasa.
  2. Segundo paso: se enjuaga con agua hasta sacar los restos de detergente.
  3. Tercer paso: comprar piedra lumbre (1Kg). Se puede comprar en ferreterías rurales. También hay que comprar 1Kg de sal. Mezclar ambos elementos.
  4. Poner la mezcla de manera uniforme sobre el lado liso de la pieza de piel que no lleva vello de lana.
  5. Doblar la pieza de modo similar a cuando se dobla la masa al preparar una empanada, cuidando que toda la parte lisa del cuero quede hacia dentro.
  6. La pieza debe quedar como un bollo con la sal la lumbre adheridas al interior.
  7. Dejar reposar durante un día y una noche en esa posición.
  8. Dejar reposar durante dos noches más girando cada día el bollo hasta que rote por completo.
  9. A continuación abres la pieza, puedes recuperar la sal y la lumbre, y estiras muy bien el cuero en una tabla o pallet, estacándolo con clavos de cierto tamaño (no muy pequeños para que no raje).
  10. Dejar secar a la sombra en verano o al sol directamente en invierno.
  11. Una vez seca la pieza, se pone rígida. Antes de sacar los clavos, se ha de sobar el cuero con alguna herramienta metálica de platina, para sacarle los restos de carne o grasa adheridas y comenzar el proceso de ablandado.
  12. Para ablandar, se puede utilizar un sobador metálico, pieza metálica que emplearás para recorrer toda la pieza aplicando fuerza de fricción y deslizándola. De lo que se trata es de sobar la pieza para ablandarla. No tiene más misterio.

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