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Preparación de la piel para curtir

Preparación del curtido de la piel

En primer lugar, se preparan las pieles a curtir. Para este proceso se utiliza el método de la curación con sal y ácidos de cromo. A partir de este proceso, se consigue una pieza de cuero salada y secada denominada salea.

El cuero procedente de este proceso es un cuero suave, muy impermeable, bastante flexible, es muy difícil que se manche o que pierda color al aplicarle agua.

Se puede teñir posteriormente con cualquier color de la gama que queramos, pero teñir este cuero es muy contaminante.